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viernes, 12 de agosto de 2016

¿Sabes si eres Resiliente?... ¿Es bueno o malo?... Averígualo aquí

¿Sabes si eres Resiliente?... ¿Es bueno o malo?...  Averígualo aquí





La resiliencia es la capacidad para afrontar la adversidad y lograr adaptarse bien ante las tragedias, los traumas, las amenazas o el estrés severo. Ser resiliente no significa no sentir malestar, dolor emocional o dificultad ante las adversidades. La muerte de un ser querido, una enfermedad grave, la pérdida del trabajo, problemas financiero serios, etc., son sucesos que tienen un gran impacto en las personas, produciendo una sensación de inseguridad, incertidumbre y dolor emocional. Aun así, las personas logran, por lo general, sobreponerse a esos sucesos y adaptarse bien a lo largo del tiempo.
La resiliencia no es algo que una persona tenga o no tenga, sino que implica una serie de conductas y formas de pensar que cualquier persona puede aprender y desarrollar.

Características de las personas resilientes

Las personas resilientes poseen tres características principales:

- Saben aceptar la realidad tal y como es.
2    -Tienen una profunda creencia en que la vida tiene sentido.
3    -Tienen una inquebrantable capacidad para mejorar.

Para las personas resilientes no existe una vida dura, sino momentos difíciles. Y no se trata de una simple disquisición terminológica, sino de una manera diferente y más optimista de ver el mundo ya que son conscientes de que después de la tormenta llega la calma. De hecho, estas personas a menudo sorprenden por su buen humor y nos hacen preguntarnos cómo es posible que, después de todo lo que han pasado, puedan afrontar la vida con una sonrisa en los labios.

De hecho, las personas resilientes no nacen, se hacen, lo cual significa que han tenido que luchar contra situaciones adversas o que han probado varias veces el sabor del fracaso y no se han dado por vencidas. Al encontrarse al borde del abismo, han dado lo mejor de sí y han desarrollado las habilidades necesarias para enfrentar los diferentes retos de la vida.

¿Qué caracteriza a una persona resiliente?

Las personas que practican la resiliencia

  1. Son conscientes de sus potencialidades y limitaciones. El autoconocimiento es un arma muy poderosa para enfrentar las adversidades y los retos, y las personas resilientes saben usarla a su favor. Estas personas saben cuáles son sus principales fortalezas y habilidades, así como sus limitaciones y defectos. De esta manera pueden trazarse metas más objetivas que no solo tienen en cuenta sus necesidades y sueños, sino también los recursos de los que disponen para conseguirlas.
  2. Son creativas. La persona con una alta capacidad de resiliencia no se limita a intentar pegar el jarrón roto, es consciente de que ya nunca a volverá a ser el mismo. El resiliente hará un mosaico con los trozos rotos, y transformará su experiencia dolorosa en algo bello o útil. De lo vil, saca lo precioso.
  3.  Confían en sus capacidades. Al ser conscientes de sus potencialidades y limitaciones, las personas resilientes confían en lo que son capaces de hacer. Si algo les caracteriza es que no pierden de vista sus objetivos y se sienten seguras de lo que pueden lograr. No obstante, también reconocen la importancia del trabajo en equipo y no se encierran en sí mismas, sino que saben cuándo es necesario pedir ayuda.
  4. Asumen las dificultades como una oportunidad para aprender. A lo largo de la vida enfrentamos muchas situaciones dolorosas que nos desmotivan, pero las personas resilientes son capaces de ver más allá de esos momentos y no desfallecen. Estas personas asumen las crisis como una oportunidad para generar un cambio, para aprender y crecer. Saben que esos momentos no serán eternos y que su futuro dependerá de la manera en que reaccionen. Cuando se enfrentan a una adversidad se preguntan: ¿qué puedo aprender yo de esto?
  5.  Practican el mindfulness o conciencia plena. Aún sin ser conscientes de esta práctica milenaria, las personas resilientes tienen el hábito de estar plenamente presentes, de vivir en el aquí y ahora y de tienen una gran capacidad de aceptación. Para estas personas el pasado forma parte del ayer y no es una fuente de culpabilidad y zozobra mientras que el futuro no les aturde con su cuota de incertidumbre y preocupaciones. Son capaces de aceptar las experiencias tal y como se presentan e intentan sacarles el mayor provecho. Disfrutan de los pequeños detalles y no han perdido su capacidad para asombrarse ante la vida.
  6. Ven la vida con objetividad, pero siempre a través de un prisma optimista. Las personas resilientes son muy objetivas, saben cuáles son sus potencialidades, los recursos que tienen a su alcance y sus metas, pero eso no implica que no sean optimistas. Al ser conscientes de que nada es completamente positivo ni negativo, se esfuerzan por centrarse en los aspectos positivos y disfrutan de los retos. Estas personas desarrollan un optimismo realista, también llamado optimalismo, y están convencidas de que por muy oscura que se presente su jornada, el día siguiente puede ser mejor.
  7.  Se rodean de personas que tienen una actitud positiva. Las personas que practican la resiliencia saben cultivar sus amistades, por lo que generalmente se rodean de personas que mantienen una actitud positiva ante la vida y evitan a aquellos que se comportan como vampiros emocionales. De esta forma, logran crear una sólida red de apoyo que les puede sostener en los momentos más difíciles.
  8. No intentan controlar las situaciones. Una de las principales fuentes de tensiones y estrés es el deseo de querer controlar todos los aspectos de nuestra vida. Por eso, cuando algo se nos escapa de entre las manos, nos sentimos culpables e inseguros. Sin embargo, las personas resilientes saben que es imposible controlar todas las situaciones, han aprendido a lidiar con la incertidumbre y se sienten cómodos aunque no tengan el control.
  9. Son flexibles ante los cambios. A pesar de que las personas resilientes tienen una autoimagen muy clara y saben perfectamente qué quieren lograr, también tienen la suficiente flexibilidad como para adaptar sus planes y cambiar sus metas cuando es necesario. Estas personas no se cierran al cambio y siempre están dispuestas a valorar diferentes alternativas, sin aferrarse obsesivamente a sus planes iniciales o a una única solución. 
  10. Son tenaces en sus propósitos. El hecho de que las personas resilientes sean flexibles no implica que renuncien a sus metas, al contrario, si algo las distingue es su perseverancia y su capacidad de lucha. La diferencia estriba en que no luchan contra molinos de viento, sino que aprovechan el sentido de la corriente y fluyen con ella. Estas personas tienen una motivación intrínseca que les ayuda a mantenerse firmes y luchar por lo que se proponen.
  11.  Afrontan la adversidad con humor. Una de las características esenciales de las personas resilientes es su sentido del humor, son capaces de reírse de la adversidad y sacar una broma de sus desdichas. La risa es su mejor aliada porque les ayuda a mantenerse optimistas y, sobre todo, les permite enfocarse en los aspectos positivos de las situaciones.
  12. Buscan la ayuda de los demás y el apoyo social. Cuando las personas resilientes pasan por un suceso potencialmente traumático su primer objetivo es superarlo, para ello, son conscientes de la importancia del apoyo social y no dudan en buscar ayuda profesional cuando lo necesitanPsi.
Carlos Shimabukuro Guzmán
CPsP. 20378
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domingo, 21 de octubre de 2012

La Ira y Como Controlarla


Pensamos que descargando nuestra Ira nos sentimos mas aliviados, pero luego que se va, es cuando peor nos sentimos, por que hemos dañado con nuestras palabras o actos a alguien de nuestro entorno, que queremos y que por lo general es el mas débil.
Recuerda que el autocontrol es un indicador de madurez. Debemos tener presente que no podremos progresar si dejamos que predominen los pensamientos negativos en nuestras vidas.
Está demostrado que las técnicas de manejo o control de la ira (Anger Management en inglés) ayudan a cambiar la forma en que expresamos nuestra ira o rabia. Mientras un enfado periódico puede ser hasta sano para dejar salir emociones negativas, pero cuando se convierte en la principal forma en que expresamos nuestras discrepancias con la forma de actuar o pensar de terceros, puede ser hasta peligroso. Tanto para las relaciones humanas como para la salud, pues un estado de irritación o ira constante influye negativamente sobre la tensión y el estado de salud general de una persona.
Aquí ofrecemos unos consejos para mantener la ira bajo control.
Consejos para controlar la ira o rabia.
1.       Tomarse un "tiempo": Aunque pueda parecer un cliché, contar hasta diez antes de reaccionar realmente puede calmar nuestro temperamento, sobre todo si es una persona compulsiva que suele hablar (o gritar) antes de pensar.

2.       Poner un poco de distancia de por medio: Es aconsejable tomarse un descanso de la persona con la que estamos enfadados hasta que nuestras frustraciones se disipen un poco. Esto también nos permite planificar mejor cómo abarcar el asunto que nos preocupa o que nos ha causado un disgusto.

3.       Expresar de forma clara el motivo de nuestro enfado: Es saludable expresar la frustración sin confrontación. No por gritar más fuerte tenemos la razón. Una argumentación inteligente y honesta suele ser mucho más eficaz que un enfado monumental. Se convence mucho mas si se identifican problemas y se plantean soluciones. Y si logramos convencer además al "culpable", pues hay mucha mas probabilidad de que el problema no vuelva a surgir.

4.       Hacer algo de ejercicio: La actividad física puede ofrecer una salida a las emociones, especialmente si estamos a punto de estallar. Salir a caminar o a correr, nadar, levantar pesas o simplemente subir y bajar las escaleras varias veces permitirá sacar la adrenalina de la ira sin confrontaciones.

5.       Pensar bien las cosas antes de decir nada: De lo contrario, es muy probable que digamos algo de lo que nos arrepentiremos después. Puede ser muy útil escribir lo que queremos decir para ceñirnos al tema o problema actual. Cuando estamos muy enfadados, es fácil dispersarse. Y si nos pasamos es muy importante saber pedir perdón.

6.       Identificar soluciones para la situación: En lugar de centrarnos en lo que nos hizo estallar, trabajar conjuntamente con la persona que nos enfureció para resolver el asunto en cuestión. Esto quiere decir que también debe estar dispuesto a escuchar la versión de la otra persona. No se puede llegar a acuerdos o soluciones sin antes comprender (no compartir) el argumento del otro.

7.       Hablar en primera persona al describir el problema: Esto nos ayudará a evitar criticar o culpar a la otra persona, algo que podría hacer que se enfadara más o sintiera resentimiento, aumentando la tensión. Hay que evitar que la otra persona se sienta acusada o criticada para que no se ponga automáticamente a la defensiva. Podemos decir, por ejemplo: "Me siento mal porque he tenido que hacer todas las tareas domésticas esta semana" en vez de "Deberías haberme ayudado" o "Eres un vago y no ayudas nada".

8.       No guardar rencor: Si podemos perdonar a la otra persona, ambos nos sentiremos mejor. No es realista esperar que todo el mundo se comporte exactamente como queremos. El rencor es un sentimiento muy negativo. Una vez resuelta una discusión es importante olvidar lo sucedido y no dejar que el resentimiento o rencor siga dentro, listo para salir en una discusión posterior. Intenta pensar en positivo.

9.       Utilizar el humor para liberar tensiones: Reírse puede ayudar a disipar la tensión. No obstante, no utilizar el sarcasmo; solo logrará herir los sentimientos de la otra persona y empeorar las cosas. Si una risa le parece imposible, intentar al menos una sonrisa.

10.   Practicar técnicas de relajación: aprender habilidades de relajación y desestrés también puede ayudarnos a controlar nuestro genio cuando aparezca. Practicar ejercicios de respiración profunda, visualizar una escena relajante o repetir una palabra o frase para calmarnos, como "Tranquilo". Otras formas demostradas para aliviar la ira son escuchar música relajante, hacer meditación, cocinar, escribir un diario y hacer yoga.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Autoestima



Nosotros decidimos de que lado del espejo queremos estar, si hablamos de autoestima primero debemos de revisar la composición de  la palabra, Auto (yo) y estima (Quiero, amo, respeto); es decir cuanto yo me quiero o estimo.


Algo que muchos decimos " Yo doy todos por los demás y después veo por mi " o " Yo no soy tan importante, mi familia es la importante", con ello estamos programando lingüísticamente a nuestro cerebro, indicándole que no somos importantes y cuando tengamos una situación que nos pida actuar con seguridad vamos a rehuir a los retos o responsabilidades.

Para revertir estos pensamientos debemos primero aceptar que nosotros debemos de estar bien para que podamos entregar bienestar a los demás y aceptar nuestras fortalezas y debilidades.

La Psicología Gestalt




Es muy probable que hayamos visto en las redes sociales figuras que en un principio adoptan una forma, pero cuando la vez detalladamente realmente la formas esta compuesta  por  mas de una; sin embargo mas que un juego divertido estas formas representa la teoría de la Psicología Gestalt, que indica que el ser humano aprende buscando la solución.


La psicología de la Gestalt es una corriente de la psicología moderna, surgida en Alemania a principios del siglo XX, y cuyos exponentes más reconocidos han sido los teóricos Max Wertheimer, Wolfgang Köhler, Kurt Koffka y Kurt Lewin.
El término Gestalt proviene del alemán y fue introducido por primera vez por Christian von Ehrenfels. No tiene una traducción única, aunque se entiende generalmente como 'forma'; sin embargo, también podría traducirse como 'figura', 'configuración', 'estructura' o 'creación'.
Se basa en el aprendizaje, memoria, pensamiento personalidad y motivación humanas, dicha disciplina dice que la mente humana es activa y mas que nada se basa en la percepción visual, activa por que no acepta lo que percibe si no que busca significados basados en estímulos externos. 

La Psicología Gestalt indica que el ser humano aprende pensando, no sólo mediante imitación o por el condicionamiento. Por ejemplo frente a un problema que no pueden solucionar, se produce un “Insight” o capacidad de darnos cuenta de algo, y el sujeto se da cuenta de la solución.

En estudios observando a chimpancés, se vio que cuando fracasaban en su intento de alcanzar un plátano con una vara de bambú demasiado corta, tomaban una más larga y fina y la introducían en la otra formando así una vara suficientemente larga, para lograr así finalmente su propósito.

martes, 16 de octubre de 2012

La Psicología Inversa



Es una técnica descrita por Viktor Frankl, psiquiatra y escritor, que solía preguntar a sus pacientes más inestables o con más problemas: “¿Por qué no se suicida usted?”. En ese momento las personas imaginaban el suceso y encontraban un motivo para no hacerlo, a partir del cual empezaba a trabajar Frankl para sujetar a sus pacientes a ese motivo que les aferraba a la vida.
Como aplicarla:
Ten en cuenta en quiénes funciona la psicología inversa. Algunas personas simplemente no responden a ella. Las personas que sí lo hacen son en su mayoría aquellos que odian que les digan qué hacer. Se preocupan más por la lucha de poder en sí misma que en el motivo de la misma. Un ejemplo clásico son los hijos rebeldes. Básicamente, cualquier persona con un ego sensible que nuble su juicio será susceptible a este método.
Es mucho más fácil utilizar la psicología inversa cuando una persona está emocional, ya que tú buscas que se desencadene una reacción inmediata. Cuanto más vayas y vengas con la argumentación, la discusión se convertirá más en una lucha por el poder, y la otra persona tendrá más deseos de "ganar".

Les dejo un vídeo que muestra claramente como se aplica la Psicología Inversa


domingo, 14 de octubre de 2012

La influencia de los Colores en la Personalidad


Todos sabemos que los colores influyen en nuestra personalidad, pero quizá no sepamos tanto al respecto. Es importante saber hasta dónde los colores cobran efecto en nuestra vida, porque los mismos en la decoración o en la ropa, pueden hacernos sentir animados, ansiosos, entristecidos o calmados. Hay en muchos casos, varios significados para un color. Por ejemplo el color rojo, quizá sea el color más influyente, es el color que significa peligro, y el color relacionado con la sexualidad, las mujeres utilizan labial rojo porque al sexo masculino, el rojo le atrae, y porque parece ante su uso que pueden sentirse más seguras y más provocativas. Es parte de la psicología del color en tu ropa.
Una realidad dentro de esta percepción de que los colores influyen en la personalidad de las personas, es que para cada persona el mismo color puede suponer cosas diferentes, dependiendo de su gusto y opinión personal. Pero también es cierto que generalizando la apreciación de los colores, éstos  tienen un significado para la gente, y algunos responden a una percepción que puede ser la misma para todas las personas y ya hemos visto los particulares efectos de los colores en los niños.
Como hemos dicho el rojo tiene un significado sexual, es el color que para todos  representa pasión y erotismo en pareja, por lo que muchos utilizan el rojo para sentirse más provocativos y atractivos sexualmente como el uso de lencería, por ejemplo. En otro ámbito el rojo es el color de la sangre y del peligro,  para muchos representa no solo el peligro, sino la ira, y en algunos casos el rojo es percibido como el color de la presión alta y la crisis.
Otro color es el amarillo, su brillo hace que tenga influencia en el sistema nervioso, es el color de la vida y la alegría, porque se le percibe como un reflejo del astro rey, el sol. Muchas personas se inclinan por el amarillo porque el mismo de manera colectiva representa esperanzas para el futuro. El azul  se asocia con el cielo, es el color de la calma y reposo, se piensa como el color de la curación y del alivio del dolor. También es el color ideal para proveernos  confianza, tranquilidad y en términos de salud, puede regular la presión arterial y la respiración.
Y sin embargo, es el color de los introvertidos, personas reflexivas y silenciosas, es el color de la paz y estimula el aprendizaje y la atención, es por lo que colectivamente percibimos el azul como el color perfecto para la biblioteca, para los uniformes escolares, para los spa y para las casas en que se anhela un atmósfera de paz. Solemne y formal, algunas veces tenebroso es el negro, porque es el color del luto, puede hacernos sentir tristes y siempre lo asociamos con días de malas experiencias.
Mientras que al Blanco, lo vemos como el color de  la pureza, limpieza y de la imaginación. Es el color que colectivamente imaginamos para la calma y la sinceridad. La esperanza parece rondarlos cuando pensamos en el verde. La alegría y entusiasmo nos hace sentir el naranja mientras que el marrón es el color que nos impulsa a ser perseverantes. Usar prendas de color nos ayuda a sentirnos confiados o calmados según lo decidamos.

El Amor Obsesivo

Cuidado con el Amor Obsesivo
Como en todo plano las obsesiones amorosas están muy lejos de hacernos felices. No hacen feliz a quien siempre se siente agobiado por una persona obsesiva y tampoco hace feliz a quien padece esa obsesión. Y sin embargo, existen las obsesiones y pueden ser la causa de muchas historias de desconsuelo. ¿Por qué nos obsesionamos en el amor? porque la obsesión es como una faceta de la adicción.
Los celos son una forma de obsesión, el amor obsesivo se hace presente en esa intención constante de mantener un absoluto control sobre la persona que amamos, es una forma de control desmedido y una forma de inseguridad. Los celos pueden ser en muchos casos infundados y aun así mantener a una persona en vilo y cuando se tornan fundados pueden dar al traste con la relación y con la salud mental de quien los padece, porque se ve engañada, dolida y aumenta la inseguridad, por lo que reinicia un ciclo de relaciones en las que siempre reinarán los celos.
La inseguridad forma parte de los celos y también del amor obsesivo, la baja autoestima, la desconfianza en una persona o en la relación, imponen una situación que no hace feliz a nadie. El amor obsesivo es pues resultado de otros problemas pero se convierte en un problema en sí. Limita la felicidad de una persona que se concentra en otra sin dejarse lugar para amar a otra o interesarse en otras cosas, aun cuando la relación termina sigue agobiada por  la obsesión que ya no es amor sino pura obsesión. Hay que imponerse límites si se vive esta situación, hay que buscar ayuda y trabajar en la autoestima y la confianza, y eso solo de logra con ayuda profesional.

La Depresión y sus Sintomas


La depresión es una condición de salud, que hoy en día afecta a millones de personas en el mundo; sin distinción de edad, sexo o procedencia.  Es un desagradable sentimiento de infelicidad, que de no recibir ayuda, el paciente se va hundiendo en lo que le parece un túnel interminable que le puede llevar a la misma muerte. Esto se debe a que las personas que sufren depresión son más propensas a pensar en el suicidio.
Los principales síntomas de la depresión, son una tristeza patológica que no es lo mismo que la tristeza normal que percibe por momentos, pero la patológica se mantiene constante, afecta entonces la vida normal de la persona porque la priva de sentir alegría y las relaciones familiares y de pareja en todos sus ámbitos son perjudicadas. La tristeza entonces no pasa y la persona se siente agobiada por la culpa y la infelicidad.
Otro de los síntomas de la depresión, es el desgano por la pérdida de entusiasmo en las cosas que le daban felicidad, y también la ansiedad que se traduce en  personas malhumoradas, irritables, agresivas.Asimismo contribuye a este estado calamitoso, el insomnio ya que el paciente no puede descansar o bien puede pasar largas horas durmiendo, demasiadas horas de sueño son provocadas por la misma depresión.
Las personas deprimidas suelen sufrir de un alteramiento de su pensamiento, empiezan a enfrentar ideas negativas, que si sufren enfermedades inexistentes, sentimientos de culpa o frustración, obsesiones, distraídas y falta de memoria, olvidando constantemente lo que ocurre a su alrededor. La depresión está ligada a la fatiga constante y el cansancio sin motivo, dolores crónicos, contispación, sudoración nocturna.
La persona deprimida solo quiere encerrarse en si misma, quieta y sin moverse durante mucho tiempo, con llanto constante o angustia, períodos de mal humor, lo que afecta su trabajo y sus actividades profesionales o laborales porque es incapaz de  concentrarse, mantenerse calmada y sentirse entusiasmada por el trabajo. Además  pierde el apetito y,  en lo sexual, se llega a la impotencia en el hombre o a la frigidez en la mujer.
Se culpa hasta de lo que no debe, se siente acosada y empieza a sufrir delirio, y con ello llegan los pensamientos suicidas y  autodestructivos. Ante los primeros síntomas de depresión hay que buscar ayuda, que ayude a desentrañar el por qué de la depresión y a curarla.

sábado, 13 de octubre de 2012

JAMAS DESAUTORICE


JAMAS DESAUTORICE O INVALIDE LA ORDEN DEL OTRO PADRE!


Cuantas veces nos hemos encontrado con esta escena… MAMÁ dice No a algún requerimiento y el niñ@ le consulta al otro progenitor, entonces PAPÁ dice si y claro… se genera una discusión. 
Existen creencias para todos los gustos en el ámbito de la educación y formación infantil, mientras algunas corrientes son partidarias del autoritarismo como pilar fundamental del rol del padre, otras tendencias apuntan a un modelo más condescendiente en el que el diálogo es el núcleo central.

Lo que parece cierto es que cuando ambos progenitores tienen distintas visiones en relación a cómo educar a sus hijos, la pareja y principalmente el niño, es el más perjudicado. 
Según los estudios realizados, es en el ámbito de los límites, los permisos y las rutinas escolares, donde más desencuentros entre los padres se producen. Y sin ninguna duda existe una problemática adicional si los padres están separados, tanto por la falta de consenso propia de la separación, como por la tendencia generalizada de “molestar al otro” a través del niño.
Sea como fuere lo que parece cierto es que con independencia del modelo educativo que se adopte, los límites son necesarios y los niños necesitan padres centrados, capaces de evitar conflictos y con aptitudes para mantener el diálogo.

Para solventar las discrepancias de pareja en relación al modelo educativo a seguir, les recomendamos poner en práctica algunos consejos sencillos:

  • Póngase de acuerdo con su pareja en relación a las acciones a seguir de los temas más habituales, para ello dialoguen solos sin la presencia de los niños sobre los temas que requieren decisión y atención
  • Controle las emociones delante de sus hijos, los niños no necesitan ser partícipes de las desavenencias entre los adultos, muy por el contrario, necesitan padres firmes y que estén de acuerdo en la toma de decisiones, únicamente así se sentirán seguros y protegidos
  • Nunca desautorice al otro progenitor delante de los niños, esta situación es aprovechada a la perfección por los más pequeños y, no podemos olvidar que una de las cualidades más presentes en la infancia es la manipulación
  • Respete las decisiones que adopte el otro cuando usted no esté presente y cuando corrija al niñ@ delante de usted, si no está conforme con ellas dialogue con su pareja al respecto para lograr acuerdos frente a situaciones futuras. Tal vez le moleste la orden o el castigo o prohibición que hizo su pareja a su hij@, pero jamas le reclame o lo desautorice delante de sus hijos, (si se quieren matar háganlo en privado que el menor no se de cuenta)

Para concluir, lo más importante para los niños es desarrollarse en un ambiente estable, emocional y psicológicamente y para ello, la madurez con la que sus padres afronten la educación y el respeto como pilar fundamental de la convivencia, son claves que no deben tratarse a la ligera.