sábado, 4 de mayo de 2013


Asertividad o el arte de saber decir “no”


En el mundo complejo como este, es necesario que seamos asertivos, sino, tanto nuestros derechos, como nuestras obligaciones acabaran dominándolos.
¿Qué es la asertividad?
Asertividad es la capacidad para expresar propias opiniones, los sentimientos y las emociones sin complejos, de una manera tranquila, sin agresividad, temor o ansiedad, permitiendo a una persona autoafirmar sus derechos como individuo, evitando ser manipulado y sin necesidad de manipular a los demás.
Wolpe (1958) fue quien primero utilizó este término, denominando “conducta asertiva” a una determinada forma de actuar mediante la que se exteriorizaban sentimientos contrarios a la ansiedad, tales como el afecto, el cariño y la amistad, además de la defensa de los propios derechos, e incluyendo además la expresión de sentimientos negativos.

Posteriormente la conducta asertiva entró a formar parte de la práctica clínica dentro del campo de la Psicología, al ser incluida como técnica en terapia de conducta bajo la denominación de “Entrenamiento asertivo” (Wolpe y Lazarus, 1966).
En la actualidad la conducta asertiva está enmarcada en el campo de las “Habilidades sociales“, término que aglutina diversas competencias dirigidas a conseguir una conducta socialmente habilidosa que facilite unas relaciones eficaces del individuo con su ambiente mediante una optimización de la auto estima, del empleo de conductas adecuadas y relaciones exitosas y fructíferas con las demás personas.
Caballo (1986) nos da la siguiente definición de lo que es una conducta socialmente habilidosa: “La conducta socialmente habilidosa es ese conjunto de conductas emitidas por un individuo en un contexto interpersonal que expresa los sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos de ese individuo, de un modo adecuado a la situación, respetando esas conductas en los demás, y que generalmente resuelve los problemas inmediatos de la situación mientras minimiza la probabilidad de futuros problemas.”
ASERTIVIDAD VERSUS ANSIEDAD
Aunque en ocasiones se confunde la asertividad con las habilidades sociales, lo cierto es que es solo una de sus partes.
La asertividad no tiene nada que ver con la necesidad de aprobación; lapersona asertiva no busca con su conducta el beneplácito de los demás, sino que expresa sus propias opiniones aunque esto implique desacuerdos con otras personas.
Cuando expresamos lo que sentimos y pensamos con tranquilidad y sin tapujos, nos sentimos bien, desapareciendo el nerviosismo y la tensión. La asertividadtiene un efecto contrario a la ansiedad; cuando actuamos asertivamente se produce un efecto antiansiedad que hace que nos calmemos manejando cualquier situación de manera más efectiva y equilibrada.
La persona asertiva es socialmente habilidosa, de agradable trato, segura de sí misma, no hiere a los demás con su comportamiento, pero tampoco permite que los demás le hieran, controla su conducta buscando la eficacia y la obtención de las metas fijadas manteniendo con firmeza sus convicciones y expresando públicamente sus ideas sin menoscabo de las opiniones, sentimientos o derechos de otras personas, aunque sean contrarios o no coincidentes con los suyos.
Un ejemplo de lo que es una conducta asertiva podría ser el siguiente:
Imagina que entras en un bar y pides un café con leche caliente. El camarero te sirve el café y cuando lo pruebas te das cuenta de que está templado tirando a frío. En este momento tienes tres posibilidades de elección sobre la conducta a seguir:
1. Callarte y tomarte el café templado.
2. Llamar al camarero e indicarle que el café no está caliente, pidiéndole con educación que lo cambie por otro.
3. Organizar un escándalo al camarero, reériminándole que ese café no es el que tú has pedido y que no estás dispuesto a tomarlo como está, exigiendo que te ponga otro como al principio habías pedido.
Estas tres posibilidades ejemplifican tres estilos diferentes de conducta: pasivo, asertivo y agresivo, de los que ya he hablado varias veces en este blog.
La conducta asertiva, como ya habremos imaginado, se corresponde con la respuesta número 2, y resulta la réplica más eficaz, menos estresante y más adecuada que se puede dar ante la situación descrita, ya que salvaguarda los propios derechos de una manera tranquila y educada, con total ausencia de manifestaciones agresivas.

domingo, 21 de octubre de 2012

La Ira y Como Controlarla


Pensamos que descargando nuestra Ira nos sentimos mas aliviados, pero luego que se va, es cuando peor nos sentimos, por que hemos dañado con nuestras palabras o actos a alguien de nuestro entorno, que queremos y que por lo general es el mas débil.
Recuerda que el autocontrol es un indicador de madurez. Debemos tener presente que no podremos progresar si dejamos que predominen los pensamientos negativos en nuestras vidas.
Está demostrado que las técnicas de manejo o control de la ira (Anger Management en inglés) ayudan a cambiar la forma en que expresamos nuestra ira o rabia. Mientras un enfado periódico puede ser hasta sano para dejar salir emociones negativas, pero cuando se convierte en la principal forma en que expresamos nuestras discrepancias con la forma de actuar o pensar de terceros, puede ser hasta peligroso. Tanto para las relaciones humanas como para la salud, pues un estado de irritación o ira constante influye negativamente sobre la tensión y el estado de salud general de una persona.
Aquí ofrecemos unos consejos para mantener la ira bajo control.
Consejos para controlar la ira o rabia.
1.       Tomarse un "tiempo": Aunque pueda parecer un cliché, contar hasta diez antes de reaccionar realmente puede calmar nuestro temperamento, sobre todo si es una persona compulsiva que suele hablar (o gritar) antes de pensar.

2.       Poner un poco de distancia de por medio: Es aconsejable tomarse un descanso de la persona con la que estamos enfadados hasta que nuestras frustraciones se disipen un poco. Esto también nos permite planificar mejor cómo abarcar el asunto que nos preocupa o que nos ha causado un disgusto.

3.       Expresar de forma clara el motivo de nuestro enfado: Es saludable expresar la frustración sin confrontación. No por gritar más fuerte tenemos la razón. Una argumentación inteligente y honesta suele ser mucho más eficaz que un enfado monumental. Se convence mucho mas si se identifican problemas y se plantean soluciones. Y si logramos convencer además al "culpable", pues hay mucha mas probabilidad de que el problema no vuelva a surgir.

4.       Hacer algo de ejercicio: La actividad física puede ofrecer una salida a las emociones, especialmente si estamos a punto de estallar. Salir a caminar o a correr, nadar, levantar pesas o simplemente subir y bajar las escaleras varias veces permitirá sacar la adrenalina de la ira sin confrontaciones.

5.       Pensar bien las cosas antes de decir nada: De lo contrario, es muy probable que digamos algo de lo que nos arrepentiremos después. Puede ser muy útil escribir lo que queremos decir para ceñirnos al tema o problema actual. Cuando estamos muy enfadados, es fácil dispersarse. Y si nos pasamos es muy importante saber pedir perdón.

6.       Identificar soluciones para la situación: En lugar de centrarnos en lo que nos hizo estallar, trabajar conjuntamente con la persona que nos enfureció para resolver el asunto en cuestión. Esto quiere decir que también debe estar dispuesto a escuchar la versión de la otra persona. No se puede llegar a acuerdos o soluciones sin antes comprender (no compartir) el argumento del otro.

7.       Hablar en primera persona al describir el problema: Esto nos ayudará a evitar criticar o culpar a la otra persona, algo que podría hacer que se enfadara más o sintiera resentimiento, aumentando la tensión. Hay que evitar que la otra persona se sienta acusada o criticada para que no se ponga automáticamente a la defensiva. Podemos decir, por ejemplo: "Me siento mal porque he tenido que hacer todas las tareas domésticas esta semana" en vez de "Deberías haberme ayudado" o "Eres un vago y no ayudas nada".

8.       No guardar rencor: Si podemos perdonar a la otra persona, ambos nos sentiremos mejor. No es realista esperar que todo el mundo se comporte exactamente como queremos. El rencor es un sentimiento muy negativo. Una vez resuelta una discusión es importante olvidar lo sucedido y no dejar que el resentimiento o rencor siga dentro, listo para salir en una discusión posterior. Intenta pensar en positivo.

9.       Utilizar el humor para liberar tensiones: Reírse puede ayudar a disipar la tensión. No obstante, no utilizar el sarcasmo; solo logrará herir los sentimientos de la otra persona y empeorar las cosas. Si una risa le parece imposible, intentar al menos una sonrisa.

10.   Practicar técnicas de relajación: aprender habilidades de relajación y desestrés también puede ayudarnos a controlar nuestro genio cuando aparezca. Practicar ejercicios de respiración profunda, visualizar una escena relajante o repetir una palabra o frase para calmarnos, como "Tranquilo". Otras formas demostradas para aliviar la ira son escuchar música relajante, hacer meditación, cocinar, escribir un diario y hacer yoga.

jueves, 18 de octubre de 2012

miércoles, 17 de octubre de 2012

Autoestima



Nosotros decidimos de que lado del espejo queremos estar, si hablamos de autoestima primero debemos de revisar la composición de  la palabra, Auto (yo) y estima (Quiero, amo, respeto); es decir cuanto yo me quiero o estimo.


Algo que muchos decimos " Yo doy todos por los demás y después veo por mi " o " Yo no soy tan importante, mi familia es la importante", con ello estamos programando lingüísticamente a nuestro cerebro, indicándole que no somos importantes y cuando tengamos una situación que nos pida actuar con seguridad vamos a rehuir a los retos o responsabilidades.

Para revertir estos pensamientos debemos primero aceptar que nosotros debemos de estar bien para que podamos entregar bienestar a los demás y aceptar nuestras fortalezas y debilidades.

La Psicología Gestalt




Es muy probable que hayamos visto en las redes sociales figuras que en un principio adoptan una forma, pero cuando la vez detalladamente realmente la formas esta compuesta  por  mas de una; sin embargo mas que un juego divertido estas formas representa la teoría de la Psicología Gestalt, que indica que el ser humano aprende buscando la solución.


La psicología de la Gestalt es una corriente de la psicología moderna, surgida en Alemania a principios del siglo XX, y cuyos exponentes más reconocidos han sido los teóricos Max Wertheimer, Wolfgang Köhler, Kurt Koffka y Kurt Lewin.
El término Gestalt proviene del alemán y fue introducido por primera vez por Christian von Ehrenfels. No tiene una traducción única, aunque se entiende generalmente como 'forma'; sin embargo, también podría traducirse como 'figura', 'configuración', 'estructura' o 'creación'.
Se basa en el aprendizaje, memoria, pensamiento personalidad y motivación humanas, dicha disciplina dice que la mente humana es activa y mas que nada se basa en la percepción visual, activa por que no acepta lo que percibe si no que busca significados basados en estímulos externos. 

La Psicología Gestalt indica que el ser humano aprende pensando, no sólo mediante imitación o por el condicionamiento. Por ejemplo frente a un problema que no pueden solucionar, se produce un “Insight” o capacidad de darnos cuenta de algo, y el sujeto se da cuenta de la solución.

En estudios observando a chimpancés, se vio que cuando fracasaban en su intento de alcanzar un plátano con una vara de bambú demasiado corta, tomaban una más larga y fina y la introducían en la otra formando así una vara suficientemente larga, para lograr así finalmente su propósito.

martes, 16 de octubre de 2012

El ciclo del Apego o Lazos Afectivo

Un buen vínculo que les ofrezca confianza es primordial para la personalidad futura y el desarrollo consciente y sirve como base para las futuras relaciones íntimas.

¿Que Pasa en los Cerebros de las madres?